Bajo el título publicitario "problemas del amor" (1961)
Karel Kosík [*]
Bajo el título publicitario “problemas del amor”, la revista Arguments [1] publica en su último número una serie de artículos sobre la erótica, la sexualidad y el amor en la sociedad imperialista contemporánea. El material reunido y las opiniones expresadas ofrecen —a menudo contra la voluntad de sus autores— un testigo elocuente del creciente proceso de deshumanización del mundo capitalista actual. Del arte de amar a la técnica del amor, del amor absoluto entendido románticamente a las aventuras sexuales cínicamente realistas, de la unión matrimonial sagrada e indisoluble hasta la concepción del matrimonio como un eslabón intermedio entre el noviazgo y el divorcio: tal es la línea "evolutiva" del amor en la sociedad capitalista. El capitalismo ha transformado todo lo humano y lo sagrado en objeto de compraventa, constataba ya en 1848 el Manifiesto Comunista. Hoy somos testigos de qué formas concretas, qué especializaciones, qué técnicas y mecanizaciones, qué universalidad y omnipresencia ha alcanzado esta mercantilización de las relaciones y de los sentimientos humanos. El capitalismo ha absorbido la erótica y la ha transformado en uno de sus artículos rentables. La mercancía de los supermercados capitalistas se envuelve en sex-appeal, constata uno de los autores: frigoríficos, lavadoras, cigarrillos, dulces, automóviles se ofrecen en el envoltorio publicitario de cuerpos femeninos, del busto de Brigitte Bardot o, por lo menos, de una “simple” sonrisa femenina. Desde 1900 la “mujer” expone poco a poco nuevas partes de su cuerpo al público, y hacia 1950 se produce un salto cualitativo: el striptease invade la Europa capitalista. El erotismo capitalista transforma a la mujer en simple objeto, objeto de diversión, placer y lujo, y la convierte en víctima de un cinismo ávido y devorador. Pero esta mujer erotizada deviene al mismo tiempo modelo que dicta —o pretende dictar— el tono del mundo femenino en el vestir, el peinado, la sonrisa, el entretenimiento, la conducta, la relación con los hombres, etc. El capitalismo, por tanto, trastoca al ser humano incluso en las esferas más íntimas y secretas; le impone leyes y reglas también en aquellos ámbitos que tradicionalmente se consideraban “naturalmente humanos” e inmutables, sagrados e inalienables. ¿No se abre aquí una ocasión para la crítica marxista?
[*] Escrito publicado originalmente en checo en la revista Plamen, año 3, 1961, número 7, pág. 133. La presente traducción se realiza a partir de Krize moderní doby. Články, projevy a rozhovory o československém roce 1968 a střední Evropě. Praha. Akademie věd České republiky. 2024. Págs. 323-4. La traducción al castellano, realizada con ayuda de LLM, es de Gerard Marín Plana.
[1] La revista francesa Arguments fue publicada por la editorial Édition de Minuit entre 1956 y 1962. Se trataba de una revista marxista que se definía a sí misma como revisionista, en abierta oposición al estalinismo, o bien como "metamarxista" (méta-marxisme). Entre sus fundadores figuraban Edgar Morin, Kostas Axelos, Colette Audry, Roland Barthes, Jean Duvignaud, François Fejtó y Pierre Fougeyrollas. Entre los colaboradores se contaban autores como Herbert Marcuse y György Lukács. Kosík hace aquí referencia a Arguments. L’amour-problème, vol. 5, 1961, nº 21. En ese número aparecieron colaboraciones de Luc Heusch, Edgar Morin, Octavio Paz, Kostas Axelos, Gilles Deleuze, Violette Morinová y Herbert Marcuse. Disponible en: http://archivesautonomies.org/IMG/pdf/inclassables/arguments/arguments-n21.pdf
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